"Cuenta una leyenda persa que, al comienzo de los tiempos, los dioses repartieron la verdad, entregando a cada persona una pequeña parte. De tal manera que, para reconstruirla, hiciera falta poner el trozo de cada uno.
No hay parte insignificante, innecesaria. Todas resultan imprescindibles para reconstruir la verdad. Según esta hermosa leyenda, verdad y comunicación serían dos caras de una misma moneda. La participación no solo es un derecho de todas y cada una de las personas, sino un deber que reconstruir la verdad.” (M.A. Santos Guerra)
Con esta reflexión he decidido iniciar esta ¡Bienvenida! a todos quienes forman parte de nuestro colegio: padres, estudiantes, docentes, paradocentes y auxiliares. La invitación es a construir juntos un sendero sólido no sólo en el área académica, sino que principalmente en el área formativa, ya que en la medida que ésta se encuentra firme, todos los logros académicos son más factibles de alcanzar.
Para que la persona se forme, hacen falta dos elementos fundamentales: ternura y firmeza. La disciplina es un eje esencial en la formación de hábitos y, por ello, trabajaremos junto a ustedes para que nuestros estudiantes, en primer lugar, sean personas con valores sólidos; con actitudes coherentes entre el decir, pensar y actuar; respetuosas de sí mismas y de los demás; felices con su vida y con proyecciones futuras. Esperamos fortalecer aún más, todo lo positivo que ustedes como familias han sembrado en sus hijos.
El Programa de Convivencia Escolar es uno de los tantos aspectos importantes en los que trabajaremos este año, fortaleciendo las relaciones humanas desde el punto de vista del respeto que nos debemos unos a otros, una comunicación abierta, franca y verdadera. Y dentro del marco de la no violencia, potenciaremos aspectos que hoy están siendo retomados con fuerza por la educación debido a las múltiples carencias que en el ámbito formativo se están apreciando, y sobre los cuales desde hace ya muchos años, la comunidad pumahuina se encuentra trabajando, con excelentes resultados por cierto.
Cordialmente,
Luis Marcos Barros Vallejos
Rector
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